# 1 en Kansas City

La nostalgia puede ser positiva




La melancolía suele asociarse con efectos negativos, pero no siempre es así. Se trata de un sentimiento natural que puede resultar beneficioso, siempre que no sea exagerado o se vuelva crónico.

La pena de verse ausente de un lugar o de los seres queridos. La tristeza melancólica originada por el recuerdo de una dicha perdida. Así definen los diccionarios a la melancolía, un sentimiento que al igual que la tristeza, la mayoría de la gente suele rechazar, por sus connotaciones supuestamente nocivas.

Pero las últimas investigaciones demuestran que tanto la añoranza como el desánimo, no sólo no son perjudiciales sino que además de ser inevitables en algunos momentos de la existencia, incluso pueden resultar positivos para el equilibrio psicológico y emocional de las personas que los sufren.

Las investigaciones de un grupo de la Universidad de Southsampton, en el Reino Unido, coordinado por el doctor Tim Wildschut, han dado un nuevo enfoque a la nostalgia, la cual ‘mejora la salud, eleva la autoestima, fortalece los lazos sociales y hace que la vida cobre más sentido", según los autores.

"Aunque la nostalgia ha sido tratada como un problema, este sentimiento es una estrategia fundamental para el ser humano, para contrarrestar el sentimiento de soledad y escapar de los problemas cotidianos", según Wildschut.

El investigador y su equipo efectuaron una serie de ejercicios que inducían a sentir nostalgia, como escribir o leer textos o evocar recuerdos de la infancia, a distintos grupos de estudiantes británicos, chinos y estadounidenses.

Aquellos participantes que trajeron a su mente y corazón un recuerdo nostálgico se sentían después mucho más felices que quienes habían recordado algo ordinario.

EL DOLOR: LA
SEMILLA DEL CAMBIO.

Además las investigaciones mostraron que hay dos factores decisivos que sobretodo hacen aflorar este sentimiento en las personas: el mal humor y la sensación de soledad.

"Gracias a la nostalgia, que impulsa la inspiración y el optimismo, uno vuelve a sentirse querido y la soledad desaparece", ha explicado el experto de Southsampton.

En una sociedad como la actual, en la que la felicidad es valorada como una de las máximas prioridades de la persona y se venden millones de libros de autoayuda con recetas para conseguirla, la  tristeza es percibida como algo inconveniente y desagradable, casi como una patologÌa de la que hay que liberarse.

Pero cada vez más especialistas en la salud de la mente, tienden a considerar el desánimo como una emoción necesaria, la cual cumple un papel significativo como impulsor de cambios y de reflexión en las personas apenadas. Afirman que la tristeza sirve a un propósito evolutivo y es contraproducente acallarla.

Según Jerome Wakefield, un trabajador social de la Universidad de Nueva York (EE.UU.), la tristeza nos ayuda a aprender de nuestros errores. "Una de sus funciones consiste en detener nuestra conducta normal para hacernos focalizar en algo distinto durante un tiempo y podría actuar como un freno psicológico para evitar que cometamos fallos", señala.

Para el doctor Paul Keedwell, psiquiatra de la Universidad de Cardiff, en el Reino Unido, incluso la depresión puede mantenernos a salvo de los efectos del estrés de larga duración, ya que si una persona no dispone de tiempo para reflexionar "puede permanecer en una estado de estrés crónico hasta quedar exhausta o morir". Vista así, la depresión supone una pausa que permite reflexionar.

El doctor Keedwell opina además, que los seres humanos podemos haber evolucionado hacia el desarrollo de la tristeza como una forma de comunicación, ya que cuando nos mostramos tristes, de alguna manera estamos manifestando a los otros miembros de la comunidad que necesitamos apoyo.